domingo, 10 de enero de 2016

Ciudadanía Americana

A menudo escuchamos y leemos opiniones y comentarios sobre los beneficios de la ciudadanía americana como si fuera una especie de espíritu místico, fluido sagrado o piedra filosofal sin el cual seriamos meras criaturas inanimadas al grado de que pensaríamos que Dios insufló ciudadanía americana en la nariz de Adán para darle vida.

Ante tanta discusión sobre la “ciudadanía americana” busque en la que debe ser la fuente de la que emane dicho concepto, la Constitución de los EEUU.  Adivinen cuantas veces se menciona la palabra ciudadanía (Citizenship) en la versión original de la Constitución: ninguna, nada, cero, Zero, nothing, never.  Ni una sola vez se menciona esa palabra en la Constitución.  El término que sí se usa es el de Ciudadano.  Sin embargo, la versión original en ningún lado define que es un Ciudadano.  El concepto Ciudadano se utiliza como parte de los requisitos legales para ocupar puestos como Presidente, Representante, Senador y garantizar el derecho al voto.

No es hasta 1868 que se aprueba la 14ta Enmienda donde por primera vez se usa el término Ciudadanía (Citizenship) y solo en su título “Citizenship Rights” o Derechos Ciudadanos.  No fue hasta casi 100 años de creada la nueva Republica de los EEUU que se define Ciudadano como “[t]odas las personas nacidas o naturalizadas en los Estados Unidos”.  Existe otro concepto en la Constitución conocido como “natural born Citizen” el cual es aplicable a aquellos que aspiren a ser Presidente de los EEUU.  El concepto de “natural born” proviene del Derecho Inglés y es el concepto que el Imperio Británico aplicaba a los hijos de súbditos ingleses nacidos en alguna de sus colonias.  A éstos los llamaban “natural born Subjects”.

En el caso de los EEUU, el hijo nacido de un Ciudadano de los EEUU fuera de los EEUU, se considera “natural born Citizen” y no se requiere que sea naturalizado.  La Ley de Naturalización de 1790 establecía que ciudadanos que nunca habían residido en los EEUU no podían pasarles la Ciudadanía a sus hijos.  O sea que un nieto de un ciudadano cuyo hijo o hija nunca vivió en los EEUU no puede ser Ciudadano, este principio podría aplicar a los puertorriqueños en caso de obtener la independencia ya que pertenecemos a pero no somos parte de los EEUU.  En este caso los puertorriqueños que nunca fuimos residentes en alguno de los 50 Estados, o tal vez algún territorio como las bases militares, no podríamos pasarles la ciudadanía a nuestros hijos, a menos que se legisle en ese sentido.  Posiblemente aquellos extranjeros naturalizados y residentes en Puerto Rico estarían en igual situación y por lo tanto sus descendientes no tendrían un derecho garantizado a la ciudadanía americana.

Pero volviendo a la Ciudadanía y a la 14ta Enmienda, ¿cuáles son esos derechos que GARANTIZA la Constitución de los EEUU?  Básicamente se resumen a continuación:

  • La Supremacía de los Derechos y Privilegios que la Constitución establezca para los Ciudadanos por sobre cualquier legislación estatal;
  • El derecho al debido proceso de ley;
  • El derecho a la igual protección de las leyes;
  • El otro “derecho” que establece es la elección de funcionarios estatales y federales en proporción al total de ciudadanos.

Posteriormente se han provisto más derechos ciudadanos, o se ha ampliado la definición de Ciudadano para efectos electorales mediante las Enmiendas 15ta, 19na, 24ta y 26ta los cuales garantizan el derecho al voto independientemente de la raza, color o condición de servidumbre y de cualquier deuda de impuestos, además les da el derecho a la mujer y a aquellos de mayores de 18 años.  Hasta donde tengo conocimiento, todos estos derechos están garantizados en la Constitución del ELA.  Así que la falta de ciudadanía americana no tendría ningún efecto sobre estos derechos fundamentales.

Sin embargo, los que  hablan de Ciudadania lo hacen pensando mas en las ayudas federales.  En ese aspecto hay que diferenciar las individuales a las cuales tenemos derecho porque hacemos las aportaciones correspondientes como el Seguro Social, las pensiones de los veteranos, etc. y las gubernamentales que son las ayudas federales para programas de salud, educación, seguridad, etc.  A las primeras siempre tendrán derecho los que se las ganaron como Ciudadanos independientemente del estatus de PR y de donde residamos, a menos que vivamos en Corea del Norte.  Las segundas serian ayudas discrecionales las cuales el Gobierno de los EEUU podría continuar concediéndonos como lo hace ahora, o en bloque para su administración local según nuestras prioridades y planes de desarrollo.

PR no es el único País en el Mundo que recibe ayuda financiera, tecnológica, militar y de otro tipo de los EEUU y si nos han mantenido como colonia 118 años con el resultado actual, no veo porque no podrían liberarnos y proveer ayuda para evitar que continúe o se magnifique la emigración de puertorriqueños a los EEUU.  ¿De que vale que nos nieguen las ayudas federales que tienen los Estados, aunque sea en  menos proporción si simplemente mudándose a un Estado se adquieren las mismas en su totalidad?

Actualmente, muchos de los fondos federales que se reciben no producen beneficios directos al Pueblo y simplemente son el caldo de cultivo de la corrupción.  Recordemos que los fondos federales se asignan basados en las guías presupuestarias de la Nación más rica del Mundo, por lo tanto una asignación que cubre los costos justos en cualquier Estado de los EEUU en PR es excesiva.  Un ejemplo son los múltiples casos de las ayudas de FEMA para recogido de desperdicios y escombros.  Cuando un Alcalde se encuentra con una asignación multimillonaria para esos fines no resiste la tentación de inventarse escombros que no se recogieron, después de todo ¿entre tantos millones de dólares en fondos federales quien se va a dar cuenta de unos cuantos miles de dólares más o menos?

No quiero decir que este derroche de fondos se deba al robo de los fondos, lo que pasa es que cuando se reciben dichos fondos muchos de ellos vienen dirigidos a ciertos proyectos y fines.  Por ejemplo, muchos fondos se asignan para estudios y, como dije antes, los fondos son más que suficientes para hace no 1, sino 2 estudios.  ¿Qué pasa después del estudio?  Hay programas federales a los cuales se les someten propuestas para competir a nivel Nacional con el resto de los Estados y, obviamente, las posibilidades de que se nos adjudiquen son mínimas.  Ese es un desperdicio de fondos en estudios que posiblemente no hacían falta pero como se paga con fondos federales pues se hace.  Otro gasto excesivo es en vehículos, es normal ver en agencias del Gobierno que algunos programas tienen que rendir sus vehículos porque no hay fondos estatales para reemplazarlos mientras en la misma agencia se ven flotas de vehículos nuevos estacionados y aparentemente sin uso.  ¿Cuál es la diferencia?: los segundos son vehículos que se adquieren con fondos federales y están asignados a programas y/o tareas específicas.  El uso de los mismos para usos no contemplados puede ser motivo de señalamientos y petición de devolución de los fondos asignados.

Igual pasa cuando vemos actividades de adiestramientos que se celebran en centros de convenciones y hoteles de lujo, muy posiblemente se trata de fondos federales asignados a adiestramiento o educación continua y como son tantos da y sobran como para darse esos lujos.  Estos fondos hay que gastarlos, si o si, o de otro modo para el próximo año se reduciría la aportación o se elimina en su totalidad.  Otro ejemplo de fondos excedentes o de equipos que pudieran aprovecharse en servicios directos a la ciudadanía en lugar de gastarlos por gastarlos para no perderlos.

Añada a estos fondos los que, de buena fe, se asignan para suplementar los ingresos familiares para cubrir sus necesidades básicas.  Muchas veces estos fondos, en lugar de promover el progreso y desarrollo, perpetúan la dependencia.  ¿Podemos culpar a los beneficiarios de estos fondos de no querer trabajar y trabajando pueden perder parte de sus ingresos?  Esos son fondos que si fueran asignados en bloque sin las restricciones de los programas federales aplicables a los Estados estarían mejor utilizados.

¿Se preguntaran porque los EEUU nos van a dar la libertad y nos va a “mantener”?  Bueno, por la misma razón que los estadistas (no me gusta eso de estadoísta) reclaman el derecho a formar parte de los EEUU.  Ya hay una relación política y cultural con los EEUU que no se interrumpiría por la separación.

Por alguna razón los EEUU nos mantiene como colonia.  Para que tengan una idea de la inversión de los EEUU en PR, anualmente el Departamento de Estado de los EEUU concede casi 6.000 millones de dólares de ayuda militar a países de todo el mundo.  Esto contrasta con la asignación de sobre 2,000 millones de dólares solamente para educación.  Es esta aportación y otras considerables a otras agencias lo que provoca que por más que se esfuerzan en disminuir las agencias todo queda en planes porque muchas de ellas son creadas para recibir fondos federales, o sea, cerrar esas agencias, oficinas o programas tiene un triple efecto negativo, aumenta el desempleo, no reduce el déficit y provoca la pérdida de fondos federales, por eso la Ley 7 no se le aplicó a los empleados públicos que cobraban de fondos federales.

Para aquellos que tienen la suerte de no depender de los fondos federales la ciudadanía tiene otra connotación: el pasaporte.  Esa libretita que le permite visitar a la clase baja visitar a sus familiares, a la clase media ir a Disney y a la clase alta ir a Colorado a esquiar.  ¿Qué pasará con los que no hereden la ciudadanía americana?  Pues tendrán otra libretita y un visado con un coquí que lo poncharán igual y podrán viajar de la misma manera que lo hacen ahora.

Si los EEUU es esa nación generosa de la que muchos quieren formar parte, porque nos dejarían libres y a la deriva cuando, sin renegar de nuestra responsabilidad, ellos tienen parte de culpa de a donde hemos llegado.  Por ejemplo: ¿quién pidió que eliminaran las 936? ¿Pero acaso el Congreso y el Presidente de los EEUU no sabía las consecuencias de esa decisión?  Seguro que sí.  Esa decisión como estrategia de desarrollo fue pésima, pero como estrategia política para sembrar la semilla de la crisis del ELA fue todo un éxito.  Ademas, en una época en que mientras se combate a radicales musulmanes en Europa se le ha dado asilo a millones de musulmanes, ¿porque nos van a impedir viajar a los puertorriqueños a cualquier parte del mundo?


Nada, les dejo esos datos sobre las implicaciones reales o imaginarias sobre la ciudadanía para que cuando defiendan la ciudadanía americana sepan por lo que luchan y lo que “perderían” si no la tuviéramos.

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