miércoles, 10 de junio de 2015

¿Porque tenemos problemas de agua?

Se preguntarán porque siendo un país tropical podamos carecer de agua.  Algunos simplistamente lo achacan a la mala planificación, a falta de mantenimiento, a que no se dragan los embalses, a que se deforestan las cuencas, etc. etc.  ¿Están equivocados?   No necesariamente, todos esos factores son causa importante, pero al igual que la criminalidad, la adicción a drogas, el narcotráfico y otros males sociales son solo síntomas del problema de raíz.

Como he expresado en escritos anteriores, el problema de raíz de Puerto Rico es la falta de productividad por falta de recursos naturales y económicos que explotar.  Dependemos de inversionistas extranjeros que vengan a establecerse y crear empleos.  Pero hasta ahí llega su aportación, las ganancias no se quedan en Puerto Rico.  Cuando estaba en vigor la Sección 936 del Código de Rentas Internas Federal esto se lograba artificialmente mediante incentivos federales que promovían el depósito de las ganancias en Bancos de Puerto Rico incluyendo, muy probablemente, ganancias del extranjero que lavaban en Puerto Rico.

Al no contar con la riqueza necesaria la AAA no podía, ni puede, dar mantenimiento a sus tuberías y actualmente se pierde sobre el 50% de su producción, el Tribunal Federal los tuvo que obligar a mejorar sus plantas de tratamiento y le nombro un Monitor y actualmente tienen un acuerdo con la EPA y de ahí el notorio cargo de cumplimiento ambiental que sale en la factura.  Tampoco pudieron, ni pueden, establecer un programa de dragado preventivo de sus embalses.  La AAA básicamente se limita a servir agua para el consumo de los residentes y muy poca para sectores productivos de la economía como la agricultura y la industria.

Las siguientes tablas muestran como diversos países del mundo distribuyen el uso de sus recursos de agua fresca entre el sector agrícola, industrial y doméstico.





















Estos datos fueron tomados de datos publicados por el Banco Mundial.  Los países fueron seleccionados basados en un “% of internal resources” similar, excepto por Republica Dominicana que es un poco mayor.  Esto significa el por ciento del total de recursos de agua fresca de un país que son explotados.

Vera casos extremos como el de Estonia que dedica 0% a la agricultura, sin embargo, dedica 97% al sector industrial y solo 3% al consumo doméstico.  O sea, que se apuesta a obtener riqueza mediante la industrialización para obtener los alimentos que su población requiere.  Otro caso extremo es el de Republica Dominicana que dedica solo el 1% al sector industrial pero dedica el 72% a la producción agrícola.  Existen casos más balanceados como el de los Estados Unidos que dedica 40% a la agricultura y 46% a la industria.  Sin embargo, lo que tienen en común estos casos es que dedican una porción elevada de sus recursos de agua fresca a un sector productivo y una porción minoritaria al uso doméstico.  El promedio de los países con datos publicados (más de 180) es 56% al sector agrícola y 20% al sector industrial, nuevamente, un uso mayoritario dedicado a usos productivos y que crean riqueza.

¿Cuáles son los números de Puerto Rico?

Uso agrícola: 7%.
Uso industrial: 2%.
Uso doméstico: 91%!!!!

O sea, que en Puerto Rico 9 de cada 10 galones se dedican al consumo humano, subsidiado, y que no paga sus facturas.  Ninguna corporación puede subsistir si no tiene clientes que paguen a tiempo y demanden su producto en grandes cantidades.  Por tal razón la AAA no recibe ingresos suficientes para mantener al día sus sistemas, operando eficientemente, reparando sus tuberías y dragando sus embalses rutinariamente.

Esta sequía pasará como han pasado anteriormente, podrá tardar más o menos que las anteriores pero no será eterna.  Cuando esto pase los embalses volverán a llenarse, se abrirán las compuertas y todos tendremos agua 24/7.  Sin embargo, la sequía económica de Puerto Rico que lleva siglos (desde que los españoles llegaron) continuará hasta que encontremos un recurso económico que explotar.  Si llegara ese momento tendremos que decidir si seguiremos protegiendo absolutamente todos los recursos naturales, todas las comunidades especiales, todos los “patrimonios nacionales”, todos los “monumentos históricos” o si lo explotamos para el beneficio de la mayoría del Pueblo.

En la figura está el enlace que los llevara directamente a esa tabla para que se convenzan por sí mismos.

miércoles, 3 de junio de 2015

oración vs Oración

Escuchaba hoy el debate del ya notorio sacerdote Carlos Pérez con representantes de lo que él llama pluralidad de la sociedad que no comparte su visión de mundo.  En este caso el debate era sobre la legislación propuesta que establecería el Día de la Oración.  A pesar de que dicho sacerdote entiende que los que se oponen a su forma de pensar son los menos no pierde tiempo para hacer un “media tour” por las estaciones de radio que se aprovechan de su actitud adversativa hacia sus opositores.

Para su beneficio, reproduzco (“copy and paste”) la joya de proyecto de ley 2108 aprobado por nuestra Cámara de Representantes:

Artículo 1.-Título

Esta Ley se conocerá como “Día Nacional de la Oración en Puerto Rico”.

Artículo 2.-Decreto

El Gobernador del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, mediante proclama, decretará el primer jueves del mes de mayo de cada año como el “Día Nacional de la Oración en Puerto Rico”, en el cual la ciudadanía creyente podrá comunicarse con Dios a través de la oración y meditación, según su fe y conciencia le dicte, en iglesias, grupos o individualmente.

Artículo 3.-Vigencia.

Esta Ley comenzará a regir inmediatamente después de su aprobación.

Como verán la misma enviste al Gobernador de poderes sobrenaturales mediante los cuales nos permitirá comunicarnos con Dios, aunque no aclara a que deidad se refiere.  Parece que por la vía legislativa se pretende enmendar el Evangelio de Juan donde Jesús le dijo a sus apóstoles: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”
                                                                                                                            
Irónicamente, aprueban un Día de la Oración, cuando lo que deberíamos establecer es un “Día de la oración”.  No la oración religiosa de carácter místico a la que se refiere dicho proyecto de ley, sino a la oración gramatical que le permite al ser humano comunicarse haciendo uso del lenguaje, elemento principalísimo que propicio el desarrollo de nuestra sociedad.

Una definición aceptada para el concepto oración es el siguiente:

La Oración es el fragmento más pequeño capaz de comunicar una idea completamente y mantener su independencia sintáctica. Está formada por:
Sujeto: realiza la acción del verbo

Predicado: indica lo que hace el sujeto

Sujeto y predicado concuerdan en número y persona.

Los mismos legisladores que nos quieren imponer sus creencias religiosas, innecesariamente ya que la Constitución ya establece la libertad de credo, deberían aprobar no solo un “Día de la oración (gramatical)” sino promover que nuestros niños aprendan a construir oraciones con sentido desde pequeños.  Los exhorto a que pongan atención a las entrevistas que les hacen a estos legisladores y evalúen si sus expresiones cumplen con los elementos básicos de lo que es una oración cuando contestan las preguntas que les hacen.

Habrán notado que de nuestros 78 legisladores una minoría es la que domina el debate político.  La mayoría de ellos se limita a lo que seguramente hacían en sus años escolares, copiarse lo que los que hacen su tarea presentan, dar su firma para aparecer como coautores de proyectos que posiblemente ni leen (lo hacen sus ayudantes) y luego servir elemento decorativo (como l@s model@s en conferencias de eventos deportivos o artísticos) en las conferencias de prensa donde se solidarizan con el que si puede hilvanar sus pensamientos con oraciones completas.

Lamentablemente, en este caso se unen por un lado la ignorancia y “jaibería” de los políticos aprobando proyectos simpáticos y por otro lado las actitudes más conservadoras y retrogradas del sector religioso que prefiere que el Pueblo recurra más a la Oración que promueve la resignación y el conformismo a la oración que promueve el intercambio de conocimiento y el crecimiento intelectual del ser humano.  Si por el Padre Pérez fuera, todavía estuviéramos escuchando Misa en latín.