domingo, 19 de octubre de 2014

El Estatus No Se Resolvera Porque …

Mantener el Status Quo es una fuente de empleo y riqueza para la clase política.  Contratos de asesoramiento, viajes pagos en primera clase a Washington, D.C. para “convencer” o “desconvencer” congresistas; a la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York, a defender las bondades del “pacto”, a denunciar el engaño de los EEUU al aprobar el ELA, etc. etc., así como viajes a Latinoamérica para buscar el apoyo a la independencia, obviamente, pagos por el partido con el fondo electoral.  Por otro lado, es tema para escribir innumerables libros, y para mantener la sucesión del poder y las influencias de padre a hijo, y ya vamos por los nietos, ustedes los conocen.

Se supone que en Puerto Rico, posiblemente un caso único, existen tres (3) partidos ideológicos (en cuestión de estatus): dos (2) partidos cuyo fin principal es adelantar su ideología sobre el estatus final que debe lograr Puerto Rico y otro que defiende la permanencia, más o menos inalterada, de la condición actual de territorio no incorporado, posesión del Congreso, colonia, Estado Libre Asociado, escoja usted el nombre.  Sin embargo, luego de más de un siglo de la existencia de diversos partidos políticos que han evolucionado en los partidos actuales el estatus continua en discusión, lo que de por si no representa un problema.  Después de todo en estados de los EEUU y provincias de Canadá, donde no existe un problema de estatus político existen movimientos secesionistas.  El problema en Puerto Rico es que la discusión del estatus es una distracción para mantener al Pueblo ignorante de los problemas subyacentes, algunos causado por el mismo estatus y otros, que aunque no son directamente causados por el estatus son problemas que la clase política es incapaz de resolver y se le achacan al estatus y como consecuencia al partido político que defiende o apoya la opción que causa o pudiese agravar dichos problemas.

Veamos como los tres partidos actuales hacen todo lo posible por no resolver el estatus:

Partido Popular Democrático – Partido fundador del estatus actual y obviamente emocionalmente atado con su permanencia.  El único cambio que toleraría el PPD tendría que venir a manera de evolución Darwiniana con el pasar de las generaciones (ya van al menos 3 desde la fundación del ELA) motivadas por las fuerzas económicas y políticas, lo que no significa necesariamente el mandato del Pueblo, y obviamente, el posterior visto bueno Congresional.  El punto de vista del PPD es uno complejo ya que mientras por un lado los lideres (los que mandan de verdad, no los que necesariamente ocupan puestos) mantienen una postura que raya entre la mera sumisión y resignación a mantener el ELA como esta hasta posturas semi-estadistas, existe una camada creciente de funcionarios electos (que no necesariamente son los lideres) que manifiestan un nacionalismo y aspiraciones políticas semi-independentistas, aunque muchos de ellos defienden la permanencia de la ciudadanía americana, una contradicción de por sí sola.

Lamentablemente, aunque entre esta camada están ciudadanos serios y respetables, ninguno da el paso adelante para reclamar el respeto a la posición “oficial” del PPD referente al desarrollo autonómico del ELA para ampliar sus poderes y restringir la injerencia federal sobre los asuntos locales a un mínimo.  Por el contrario, en lugar de defender su postura ideológica, han tomado como bandera la defensa de la “asamblea constitucional” o “asamblea de estatus”, o como quieran llamarla, frente a la insistencia en continuar realizando referéndums o plebiscitos (nomenclatura que utilizan para matar media hora  y entretenernos en un programa de radio explicándonos la etimología y la diferencia entre ambos términos).  ¿Y que es la asamblea constitucional o de estatus?  Parafraseando el refrán referente a los abogados, “donde hay 2 populares hay tres definiciones de la asamblea constitucional”.  O sea, significa lo que le dé la gana al que la defina, si es que alguna vez llegara a existir mayoría en la Legislatura para aprobar una ley por encima del veto del Gobernador que difícilmente alguna vez será realmente autonomista.  Cabe señalar ni siquiera el Lcdo. Aníbal Acevedo Vila, que para apelar al voto independista en su momento electoral más oscuro al enfrentar un juicio en el Tribunal Federal, manifestó su apoyo a la soberanía del pueblo, es realmente autonomista ya que su definición de autonomía es que el Pueblo (los ciudadanos individuales) podía elegir, y debía respetarse su deseo, seguir manteniendo la relación actual con los EEUU, no necesariamente reclamar la soberanía de la Nación de manera colectiva y mediante la facultad de sus instituciones para resolver los problemas internos y atender las relaciones exteriores, incluyendo la relación con los EUU, si decidiéramos tener alguna.

¿Porque esta camada no se desliga del PPD?  Miedo a que los consideren independentistas, no necesariamente, ell@s declararan abiertamente su ideología.  ¿Cuál es el problema entonces?  Organizar una maquinaria política, funcionarios electorales, tener que lidiar directamente con el pueblo que los llevaría al poder exigiría de ellos los típicos compromisos electorales de ofertas de empleos, favores políticos (aunque no ilegales, a veces son inmorales) etc. etc. con sus líderes de barrio, pasquinadores, avanzadores, etc. etc.  Un candidato sin funcionarios es un candidato derrotado, y si a la misma vez causan la derrota del partido original, eso les valdrá el rechazo y repudio de los pocos funcionarios de su expartido que resulten electos, o sea, se cierran las oportunidades de las igualas y las influencias que pudieran reclamar por pertenecer al liderato de un partido de mayoría.

Así que entre la doble controversia de definir cuál es el nivel de autonomía que se desea y por otro lado definir el mecanismo de consulta para reclamar la misma, el PPD nos ha mantenido y nos mantendrá entretenidos y estancados “dándole vueltas a la noria”.

Partido Nuevo Progresista – Hace menos de dos (2) anos termino el cuatrienio donde por primera vez el PNP gozaba del control absoluto de las instituciones del Gobierno de Puerto Rico: (1) Gobernación, (2) Legislatura, (3) Tribunal Supremo, (4) Procuradurías, (5) Contraloría, (6) Universidad de Puerto Rico, (7) Alcaldías, (8) Comisaria Residente, etc. etc.  Bueno, ustedes saben el nombre vulgar que ese “ilustre prócer” Jorge de Castro Font le dio: “BANQUETE TOTAL”.  Pregúntense ahora ¿porque con ese dominio total y poder absoluto el PNP no impuso un referéndum “ESTADIDAD o INDEPENDENCIA” en el 2009, como impusieron la Ley 7 y la Ley 70, los despidos y decisiones impopulares que afectaron a miles de puertorriqueños?  ¿Miedo a perder?  Imposible, en ese momento el empuje estadista era fuerte y la suma de los electores PNP’s y la facción conservadora del PPD le darían un triunfo claro a la ESTADIDAD.  Eso le hubiera dado un mandato contundente al Gobierno y tres (3) anos para reclamar la igualdad que tanto predican, inclusive a implantar el famoso “Plan Tennessee” liderado por el Comisionado Residente que podría ser el portavoz de los “congresistas” puertorriqueños y que podría tomar/reclamar/forzar las acciones necesarias para lograr la entrada de sus “colegas” congresistas al hemiciclo, claro está, ateniéndose a las consecuencias legales, y posibles repercusiones criminales, si los acusaran de entrada ilegal y los acusaran bajo el “Patriot Act”.  Sería interesante ver a dichos representantes del deseo nacional de la asimilación ser arrestados, esposados y encarcelados.  Como los llamarían entonces: ¿presos políticos o políticos presos? ¿terroristas o patriotas?

¿Porque se esperó al último año del cuatrienio y simultáneamente con las elecciones generales para celebrar un plebiscito cuyos resultados no iban a indicar un mandato claro hacia ninguna de las opciones? Primero, se utilizó el espíritu ideológico de los afiliados del PNP para atraerlos a votar.  ¿No hubiese sido el postre perfecto para el “banquete total”?  La razón es simple, no lograr nada en tres (3) años hubiese sido como una bofetada o un balde de agua fría para el movimiento estadista.  ¿Que repercusión tendría esto?  Pues que el liderato del PNP se quedaría sin un discurso que lo diferencie del liderato del PPD, ¿cumpliría el sumo sacerdote del PNP, Carlos Romero Barceló con su “amenaza” de que si no le dieran la estadidad seria independentista?  Se convertiría en líder de una nueva facción libertaria, algo así como el WASP (Washingtonian Armored Separatist Party)?  La improductividad del PNP le hubiera dado un mandato claro al PPD para acabar con las consultas y tirarse de pecho a la “asamblea constitucional de estatus” para negociar el grado de autonomía que se desea para PR, claro, bajo el ELA.  ¿Qué haría el liderato del PNP, se insertaría en el proceso?  Bueno, si les pagan dietas y hay contratos para asesores seguro que pueden contar con ellos.  ¿Se limitarían a defender la ciudadanía americana y la permanencia del Servicio Postal?  En el peor de los casos, en ausencia del elemento unificador del PNP no sería de extrañar que surja un sismo interno y se divida el PNP entre la facción de los que de corazón todavía creen que Puerto Rico merece la estadidad que seguirá luchando por su ideal y la facción del liderato oficialista que buscara seguir administrando el presupuesto y las sobras del banquete total.

Por eso el PNP nunca buscara  resolver el estatus, porque la apuesta es a todo o nada, y ante el temor de perderlo todo, prefieren seguir entreteniéndonos con el discurso anticolonialista en contra del PPD y seguir jugando a las sillitas mientas se reparten los puestos y el presupuesto.

Partido Independentista Puertorriqueño – Desde su fundación este partido no ha hecho más que perder adeptos y líderes.  Ni siquiera quedan inscritos en las elecciones y de manera inmoral se amparan en el derecho natural a la independencia para justificar legisladores y fondos electorales.  Su gran logro ha sido que dirigentes internacionales declaren que desean la descolonización de PR.  Irónicamente, su apuesta es a la inacción ya que esperan que uno de los dos partidos de mayoría tome una decisión sería para reclamar un acto de descolonización para que cuando los EEUU le niegue a PR su petición, el Congreso decida unilateralmente darnos la independencia.


El PIP simplemente no cuenta para resolver el problema del estatus.  Si se resuelve sera a pesar de ellos.

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