sábado, 16 de mayo de 2020

EL MISTERIO DE JUAN MALDONADO


La semana pasado muchos esperamos con ansias el testimonio del Lcdo. Juan Maldonado (por ahora).  La mayor parte del testimonio y del intercambio verbal con el presidente de la comisión fue uno normal, coherente, lógico.  Por sí solo, no había nada en el testimonio del licenciado que estuviera fuera de lo común, que no se ajustara a las practicas comerciales normales, a los procedimientos de negociación con el gobierno, etc. que nos hiciera pensar que se había cometido alguna irregularidad o que hubiera alguna intención real de cometer un fraude al gobierno más allá de la práctica común de un suplidor de hacerse de una tajada del dinero disponible en el gobierno y el Lic. Maldonado protegiendo el mejor interés de sus “clientes”.  Llamadas telefónicas, nombres de suplidores, vendedores, compañías, marcas, fechas, compromisos de entrega, conversaciones con los representantes del gobierno, todo fue expresado y provisto por el licenciado según le fue requerido sin poner objeción alguna.  Después de todo el meramente estaba representando a sus “clientes” y ofrecía la información que le representaban a él.

Todo iba miel sobre hojuelas hasta que se empezó a complicar la explicación de quien o quienes eran sus “clientes”, su participación en la notarización de una resolución corporativa, la firma de uno de sus “clientes” y la interacción entre dos de ellos.  Veamos como la conversación se fue complicando:

  1. 1.       El presidente de la comisión le pregunta le pregunta al licenciado quien era Aaron Vicks y este le contesta que fue la persona autorizada para firmar los documentos, obviamente.  El presidente le pregunta como “ustedes” llegaron a Aaron Vicks para que formara parte de la transacción y el licenciado por 1ra vez se niega a contestar reclamando el “privilegio abogado cliente”.
  2. 2.       Habiéndose hecho público un mensaje de texto entre el licenciado y Aaron Vicks donde el primero le decía al segundo que se le iba a pagar por su firma el presidente le pregunta cuanto iba a cobrar el señor Vicks por esta transacción y el licenciado por 2da vez reclama el privilegio abogado cliente.
  3. 3.       El presidente le pregunta al licenciado si Robert Rodríguez (uno de sus clientes) estuvo involucrado en la gestión para conseguir que el señor Aaron Vicks participara de la transacción y este le explicó que la gestión la hizo él y que el acuerdo se llegó entre ambas partes a través de él como intermediario.  Aunque rehusó entrar en detalles reclamando por 3ra vez el privilegio abogado cliente.
  4. 4.       El presidente le pregunta si la firma que aparece en la resolución corporativa notarizada por él era la del señor Robert Rodríguez el licenciado responde que no podía contestar como llegó esa firma ahí y pide acogerse a la 5ta enmienda y a su derecho a la no autoincriminación.  Esta vez no reclamo el privilegio abogado cliente.

Confieso que a base de las primeras vistas, comenzando por lo que nos informaron de los testimonios de la Dra. Quiñones de Longo y el General Burgos, pasando por el desfile de funcionarios de los departamentos de Hacienda, Salud, Servicios Generales, Gerencia y Presupuesto y Fortaleza lo que vi fue una recopilación de politiquería, ineptitud, desidia, desinterés, envidia, ansias de reconocimiento; en palabras simples un chorro de chismosos e ineptos que se juntaron para formar la “tormenta perfecta” de la transacción mas disparatada que se haya hecho pública.  Solo el testimonio de los miembros del “Task Force” Médico me pareció sincero, aunque obviamente, el tono de las preguntas del presidente siempre dejaba ese sabor de encubrimiento y falsedad tratando de manipular los detalles de cada contestación, fecha, hora, lugar, persona, etc.  Pero al final no creo que haya podido evidenciar ningún tipo de intención criminal ni irregularidad de parte del comité.  Sobre el testimonio de los funcionarios de Fortaleza, incluyendo el monstruo de 2 cabezas o la serpiente que se come por el rabo a sí misma, creo que no se puede denigrar más el desempeño de éstos más allá de su propio testimonio.  El testimonio de los 2 secretarios de la Gobernación y de la ayudante de la gobernadora era digno de un paso de comediA de los 3 chiflados.

Habiendo aclarado mi percepción, continuemos con el único testimonio que ciertamente levanta grandes interrogantes sobre la posible planificación de un fraude.  Analicemos las 4 instancias en que el licenciado se negó a contestar o a proveer detalles:

  1. 1.       Fíjense que el presidente le pregunta como USTEDES llegaron a Aaron Vicks.  USTEDES implicaría una participación activa del licenciado y de otra(s) persona(s).  Aceptar que hubo mas de una persona involucrada en el acercamiento al señor Vicks podría constituir perjurio si en realidad quien hizo el arreglo fue el sin consultar a nadie, por otro lado, aceptar que fue el por su cuenta pondría en cuestionamiento de si el era un mero “representante” o si en realidad el que estaba haciendo el negocio era el usando de frente a otras personas y compañías.
  2. 2.       En relación a cuanto iba a cobrar el señor Vicks es posible que el licenciado haya llegado a un acuerdo con este para pagarle una cantidad menor a la que el señor Rodríguez le hubiera autorizado (si es que lo consulto) y el resto se lo quedaba para él.  Otra opción es que el licenciado en realidad no consulto nada y como el negocio era de él, él fue el que decidió cuanto le iba a pagar.
  3. 3.       Sobre cómo se negoció con el señor Vicks para que entrara en la transacción me parece que esta contestación es cónsona con ambos escenarios planteados antes. Posiblemente el licenciado negocio por separado con ambos para lograr el mejor acuerdo, no para sus clientes, sino para el mismo, maximizando la oferta de Rodríguez y minimizando el pago a Vicks, la diferencia para su bolsillo.  La otra opción es que en realidad él no era ningún intermediario sino que el lo que estaba era negociando con ambas partes lo que él les repartiría de las ganancias del negocio.
  4. 4.       Por último, cuando el licenciado pide acogerse a la 5ta enmienda pero no reclama el privilegio abogado cliente me lleva a pensar que no se acoge a dicho privilegio porque en realidad no hay tal(es) cliente(s) sino socios o cómplices del fraude.  Que para poder declarar que no sabían nada nunca se comunicaron entre sí, sino que fue el licenciado quien negocio con ellos como el interesado en esta transacción.  Aunque todavía esta en duda si el señor Rodríguez en realidad sabia del negocio porque aún en el documento en que el licenciado acepta que esta la firma del señor Rodríguez lo más que afirma es que lo devolvieron firmado, o sea, que no le consta que el señor Rodríguez haya estado consciente de dicho documento.  Su negativa a contestar en el caso de la firma de la resolución corporativa podría tener dos implicaciones: (1) la firma la falsifico o uso sin autorización el licenciado y/o fue provista pero el no estaba presente y no le consta quien la proveyó lo que constituye una violación a la regla 67 del Reglamento de Notaria que dispone que “[e]l testimonio de legitimación de firma es el testimonio que acredita el hecho de que, en determinada fecha, una firma ha sido puesta en presencia del Notario y por quien evidentemente es quien dice ser” o simplemente es una falsificación de la firma y un hurto de identidad y (2) que aunque en apariencia el solo es un representante de sus clientes y en este caso solo funge como notario lo cierto es que el es el beneficiario principal de esta transacción y está violando el artículo 5 de la Ley Notarial que dispone que “[n]ingún notario podrá autorizar instrumentos en el que él intervenga como parte o que contenga disposiciones a su favor.”  De hecho, el propio licenciado admitió que a raíz de su salida del gobierno el trata de mantenerse al margen cuando realiza tramites ante el gobierno para evitar represalias en su contra, esto es una violación al código de ética del abogado que dispone que “[e]s impropio de un abogado ocultar su gestión profesional ante dichas agencias gubernamentales mediante el empleo de terceros o de medios indirectos para promover determinada acción gubernamental en interés de su cliente.

En resumen, mi teoría es que el Lic. Juan Maldonado, usando sus contactos políticos y sus relaciones profesionales desarrolladas cuando era funcionario del gobierno identificó la venta de equipos y materiales médicos como una forma de beneficiarse aprovechándose de la emergencia haciéndose pasar por un mero representante de contratistas y suplidores con los que compartiría la ganancia de casi $10M.  ¿Seria casualidad que el dueño de otra compañía que si logro beneficiarse de la venta de estos materiales fuera padrino de una de sus hijas?  ¿O seria un plan que entre familiares y compadres elaboraron para logar su objetivo?

Las personas que el licenciado aparentemente uso o trato de usar o se dejaron usar para lograr esta transacción ya fueron citadas para testificar, veremos si confirman, contradicen o se acogen a la 5ta enmienda sobre el testimonio del Lic. Maldonado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario